Agua del grifo, agua de calidad

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Agua potable de la mejor calidad

La Organización Mundial de la Salud y la Unión Europea consideran el agua para consumo humano, como aquella que una persona puede beber todos los días, durante toda su vida y sin ningún riesgo para su salud.

unas manos de mujer llenan un vaso de agua en un grifo de cocina

Para fijar la calidad que debe tener el agua del grifo, la Unión Europea, siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud determina los límites de presencia de componentes en el agua, incluyendo microorganismos patógenos y de componentes tóxicos, aunque muchos de éstos no perjudican el cuerpo humano –algunos incluso aportan beneficios– y otros, sólo si están presentes en grandes cantidades.

El agua suministrada a través de la red de suministro de Avilés, es un agua de tipo blanda. Los valores medios de dureza se sitúan alrededor de los 100-110 mg/l.

Nuestro agua ha superado con creces todos los controles que marcan las autoridades sanitarias, gracias a la aplicación de los tratamientos de potabilización más avanzados y a un control eficaz y continuo de la calidad del agua suministrada.

Además, al consumir agua del grifo se colabora activamente con el Desarrollo Sostenible y se contribuye a reducir la huella de carbono, ya que se evita producir toneladas de residuos plásticos y las emisiones de dióxido de carbono generadas en el transporte y distribución de las botellas. 

Los responsables de la calidad del agua del grifo son:

  • El Ministerio de Sanidad y Consumo
  • Las autoridades sanitarias de las comunidades autónomas
  • El Ayuntamiento
  • La empresa suministradora
  • Cada propietario de instalaciones interiores dentro de su propiedad